BERNARDO MONTES DE OCA, GANADOR DEL PREMIO LATINOAMERICANO ETECOM 2016

“ESTO ES SOLO EL PRINCIPIO: AHORA SOLO QUEDA SEGUIR CRECIENDO”

“El periodismo está cambiando y es decisión de uno ser parte de ese cambio”, dice Bernardo Montes de Oca con una mezcla de seguridad y atrevimiento.

Un investigador nato. Así se considera este estudiante del bachillerato en Periodismo de la Universidad Federada San Judas Tadeo, quien ganó el primer lugar de la primera edición del Programa Punto y Aparte con su reportaje “¿Podrá el gobierno de Solís calmar la sed de Guanacaste?”, publicado en agosto del 2016 por el medio regional  La voz de Guanacaste.

Pero las buenas noticias no se quedaron ahí. Con ese mismo trabajo periodístico obtuvo recientemente el primer lugar del premio Estímulo Telefónica a la Comunicación (ETECOM Latam 2016), otorgado por la multinacional española Telefónica, y que lo hizo acreedor a una estadía de dos semanas en España para realizar una pasantía en el diario El País, visitar diversos medios de comunicación y conocer las oficinas centrales de Telefónica en Madrid.

El trabajo de nuestro estudiante tuvo que batirse con otros 80 reportajes de toda la región.

Pedro Patrón, gerente de Comunicación de Telefónica Hispanoamérica, destacó que este trabajo periodístico aborda una de las principales problemáticas actuales a nivel internacional, la gestión del agua, utilizando apropiadamente las técnicas y lenguajes de la comunicación digital y del periodismo.

Un ingeniero como periodista

Montes de Oca cursó su primera carrera universitaria en la Universidad de Costa Rica (UCR), de donde se graduó como licenciado en Ingeniería Mecánica. Posteriormente se incorporó a trabajar en un negocio familiar que le era afín a su profesión, pero desde el 2014 forma parte de las filas de estudiantes de nuestra Universidad.

Muchos se preguntarán ¿qué hace un ingeniero estudiando periodismo? Bernardo lo ve como un complemento que le ha servido para ser más exhaustivo y sistemático en sus investigaciones periodísticas.

“Para mí es más fácil cuestionar hechos noticiosos involucrados con obras de infraestructura, contaminación, o que tengan que ver con números en general, ya que esa es mi formación de base. Además, unido a las herramientas que uno va adquiriendo en la San Judas, me permite ayudarle a la ciudadanía a educarse sobre la interpretación de temas complejos de nuestra realidad de una manera clara y directa.”

Su madre, la ensayista e investigadora Alicia Miranda, ha sido una tremenda influencia en su vida.

“Desde los 13 o 14 años quise ser narrador, y mi madre, como escritora que es, siempre me ha dicho que vivir de ese oficio no es precisamente lo más fácil que hay, por lo que me recomendó que estudiara algo que me gustara y pagara ‘el arroz y los frijoles’, que terminó siendo ingeniería. Me gustó, pero no era lo que me llenaba o apasionaba.”

 

Y entonces fue como, en una feria del libro, Bernardo terminó de convencerse por estudiar una carrera que ya le está dando frutos.

“Fue para la Feria Internacional del Libro en Costa Rica del 2013 donde el periodista argentino Roberto Herrscher dio una charla sobre el periodismo investigativo. En ese momento sentí como un ‘mazazo en la cabeza’ y dije: esto es lo mío.”

El trato tan humano y cercano que caracteriza a nuestra universidad terminó por hacerlo decidirse por esta casa de enseñanza. Destacó el hecho de que cuando vino a la feria vocacional, pudo hablar con el decano de la facultad de Periodismo y Comunicación sobre las dudas y comentarios que tenía sobre la carrera, las cuales fueron adecuadamente respondidas y culminaron con su matrícula definitiva desde el año 2014.

La aventura de Punto y Aparte

Su participación en Punto y Aparte no estuvo exenta de ese nerviosismo propio de la incertidumbre que genera meterse en proyectos nuevos, pero eso no impidió que perdiera el entusiasmo.

“El profesor Otto Vargas fue el que me llamó y me convenció de aplicar. Fue un proceso natural y de mucho compromiso. Cuando el tema se asignó no quise darle mucha vuelta, lo único que sí pedí fue trabajar con La Voz de Guanacaste.”

El medio estaba manejando varios temas para investigar: el del agua fue el que le llamó más la atención (pese a que tenía otras ideas en mente) ya que como ingeniero tenía bastante bagaje para poder abarcar una problemática tan seria como la escasez de este líquido en la provincia.

¿Por qué un medio local? ¿Por qué no un medio grande y con mayor exposición? Bernardo considera que los medios pequeños tienen mucho potencial como laboratorio para experimentar con nuevas formas de hacer periodismo, caso contrario de lo que pasa con los medios grandes y tradicionales, cuyo  margen de maniobra es un poco más rígido debido a su trayectoria y clientela.

“Me gustan mucho –y esto viene de la formación que tengo al trabajar en una empresa familiar– los proyectos pequeños, que por su propia naturaleza pueden aventurarse. Es decir, un medio pequeño que no está tan establecido –cosa que puede ser buena y mala– se pueden hacer cosas diferentes. La cercanía entre las personas que trabajan en el medio es un factor importantísimo, y pienso que la posibilidad de innovar y aprender más rápido se da más en lo pequeño, donde no hay  nada que perder, sino más bien, mucho que ganar.”

La dinámica del periodismo apunta hacia un mayor énfasis en la investigación y el análisis. El premio ETECOM 2016, que recibió el reportaje realizado por Bernardo, es una lección directa a los medios de comunicación tradicionales, donde una vez más queda clara la necesidad de innovar en la labor periodística para adaptarse a las nuevas demandas de la audiencia en el mercado de la información.

“Creo que el hecho de que la dupla La Voz de Guanacaste y la San Judas salieran victoriosas en una competencia tan dura, en la que participaron 80 proyectos de lugares de mayor trayectoria y renombre, demuestra dos cosas: primero, la capacidad del medio y de la Universidad de proyectarse a lo grande y competir con todo y, segundo, que en Costa Rica se puede hacer periodismo investigativo de calidad. Agradezco mucho el premio, me siento muy honrado. Esto es solo el principio, yo aquí ya establecí mi barrera mínima: ahora solo queda seguir creciendo.”

Montes de Oca destaca de la San Judas la cercanía con los profesores, su experiencia periodística y su disposición a siempre ayudar a los estudiantes, enseñanzas que aplicó en su proyecto y que considera de los insumos más valiosos para obtener tales resultados.

Bernardo se encuentra muy optimista sobre el futuro del periodismo, un oficio que está lejos de morir, sino que está enfrentándose a un cambio profundo que debe poner en alerta a los medios de comunicación tradicionales y le da una nueva esperanza a los medios digitales que vienen en crecimiento.

“No crean que el periodismo está de caída. El periodismo está cambiando y es decisión de uno ser parte de ese cambio, como lo hice yo, o seguir con lo tradicional. No hay que desistir, hay que disfrutarlo al máximo. Nuestra meta, que nunca debemos perder de vista, es ayudar a la sociedad a que sea más consciente e informada.”

 

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